En los últimos años, cada vez resulta más evidente que el modelo tradicional de liderazgo ya no responde a las necesidades actuales de las empresas. Posiblemente quien ha explicado con mayor claridad esta contundente afirmación ha sido el renombrado especialista mundial Gary Hamel, quien es profesor de la London Business School y un reconocido experto en procesos de cambio, transformación y mejora de la gestión global.
En una entrevista de hace unos meses afirmó:
“Hoy afrontamos nuevos desafíos. ¿Cómo construir organizaciones ágiles y sostenibles que se adapten a la velocidad de los cambios globales? ¿Cómo movilizar y valorar la imaginación de cada empleado todos los días? ¿Cómo crear organizaciones atractivas para quienes las trabajan? Y, dicho en términos sencillos, es imposible enfrentar esos desafíos sin reinventar nuestro centenario modelo de gestión ya casi obsoleto, heredado del siglo pasado.
Los principios del modelo de gestión del siglo XXI son claros. Las herramientas de la creatividad se manifestarán de manera amplia en las organizaciones: a) Las ideas competirán en pie de igualdad. b) Las estrategias se desarrollarán de abajo hacia arriba. c) El poder se definirá por la idoneidad y no por la posición jerárquica. d) Los líderes ejecutivos que aspiren a ser innovadores en la gestión tendrán que reflexionar sobre las prácticas convencionales que restringen su pensamiento, así como sobre los hábitos y dogmas que nunca se han cuestionado”.
El problema, según mi percepción, continúa siendo que aún hoy en la mayoría de las empresas se siguen utilizando prácticas de dirección y de gestión que datan de mediados del siglo pasado. Y esto representa un gran problema para la realidad actual y más hacia el futuro inmediato.
Mientras tanto, en el entorno mundial que afecta a las empresas se vienen sucediendo cambios que generan en ellas una serie de situaciones que es necesario enfrentar de forma adecuada. Cambios tales como:
b) La imperiosa necesidad de contar en las empresas con talento muy diverso.
c) Cada vez más ante la complejidad, la necesidad de cooperación y de trabajo en equipo.
d) Y como solución, la necesidad de disponer de personal bien capacitado y de contar con líderes psicológicamente maduros.
Es por lo señalado que mi reciente libro “Líder Integrador y Evolutivo” se enfoca claramente en ¿cómo crear poco a poco pero de manera precisa y eficaz en las empresas las condiciones para que esto suceda?
“Líder Integrador y Evolutivo”
1.- Trata fundamentalmente de la cuidadosa y fluida integración y combinación de la esencia de los enfoques y teorías correspondientes a postulados de Hersey y Blanchard, con su “Liderazgo Situacional”, junto con los aportados por Zenger y Folkman, en su enfoque y teoría de “El Líder Extraordinario”.
2.- Incluye la adecuada aplicación práctica del modelo de “Desarrollo del Yo”, de la investigadora Jane Loevinger, relativo al proceso de desarrollo de la madurez psicológica en los seres humanos. Fundamental para poder contar con líderes extraordinarios, superiores al promedio.
3.- Todo ello funcionando de manera clara respaldado por la cultura apropiada para cada empresa. Según aportes de Roger Harrison y Javier Montes.
4.- La dimensión evolutiva del modelo surge de la indiscutible necesidad de las empresas de contar, además, con líderes maduros, visionarios que promuevan la adecuación de sus empresas a los enfoques y tendencias de actualidad.
Hoy día, lo más importante para cualquier empresa es disponer, en los niveles más altos de responsabilidad, de tres o cuatro personas que sean verdaderamente líderes extraordinarios, con capacidades y competencias claramente superiores a la media.
No obstante, el verdadero valor se alcanza cuando este tipo de liderazgo no se limita a la cúspide, sino que se extiende progresivamente a lo largo de toda la organización.
Después de indagar ampliamente y siempre basándome en mi dilatada experiencia de 50 años como consultor de empresas, he llegado a la conclusión de que “en la actualidad no existe ningún enfoque o modelo de liderazgo empresarial que, por sí solo, abarque totalmente las necesidades y herramientas para bregar adecuadamente con la complejidad que demanda la ejecución excelente de esta delicada actividad”.
Basándome en mis experiencias y práctica al trabajar este tema esencial, he llegado a la conclusión de que, al combinar de manera integrada las citadas teorías y enfoques, gracias a sus ricos aportes, se logra brindar al liderazgo empresarial una cobertura efectiva y total, indispensable para que las empresas estén en condiciones de alcanzar el éxito y la eficacia organizacional que actualmente requieren para continuar siendo competitivas y exitosas hacia el futuro.
Estas ideas y su aplicación práctica se desarrollan con mayor profundidad en mi libro Líder Integrador y Evolutivo, disponible actualmente en Amazon. https://amzn.eu/d/0iKoJTcP
Liderazgo – Liderazgo Empresarial – Liderazgo en el siglo XXI.