martes, 8 de septiembre de 2026

SERIE: HACIA UN NUEVO ENFOQUE DEL LIDERAZGO -- POST #1 "El error de empezar por el liderazgo"

 Introducción

Estimados lectores, seguidores y amigos:

Después de dejar transcurrir los meses de vacaciones de julio y agosto, aquí estoy de nuevo para dar continuidad a este blog que, gracias a todos vosotros, ya ha superado la sorprendente cifra de 294.000 visitas. Muchas gracias a todos.

Durante estos dos meses, sin embargo, mi cabeza no ha dejado de pensar en el tema al que últimamente he decidido darle un valor central dentro de toda la complejidad que se vive en el mundo de las empresas.

Me refiero a la calidad y a la influencia que el liderazgo ejerce sobre ellas, relacionadas con varios aspectos clave: su impacto relevante en el funcionamiento y en los resultados que alcanzan. Al ambiente de trabajo. A la calidad de lo que se realiza. A la productividad que obtienen. Asimismo, a la capacidad para afrontar problemas complejos. A las relaciones entre las personas, departamentos. Y la posibilidad de innovar, cambiar y realizar mejoras. Todo ello está, de una u otra manera, muy relacionado con el liderazgo que se aplica en cada empresa.

He seguido reflexionando y profundizando en este tema basándome, al mismo tiempo, en mis experiencias cuando trabajé con líderes situados en la parte superior de sus empresas. Observando lo que ocurre en los demás niveles de las organizaciones y analizando los diferentes factores e innumerables variables que intervienen en el ejercicio del liderazgo.

Lo he hecho con el propósito muy concreto de intentar comprender realmente por qué algunos líderes son extraordinariamente eficaces y positivos para sus empresas, mientras que otros, ocupando posiciones similares y disponiendo incluso de excelentes conocimientos y capacidades, producen resultados muy diferentes.

Analizando esos contrastes, he llegado a lo que considero: un nuevo enfoque para comprender el complejo fenómeno del liderazgo. Y es precisamente este enfoque el que quiero compartir con vosotros a través de esta serie de posts.

El error de empezar por el liderazgo

Durante décadas, gran parte de los estudios y modelos sobre liderazgo ha intentado responder a una pregunta aparentemente lógica: ¿Qué hacen y cómo actúan los líderes realmente eficaces?

A partir de esa pregunta se han identificado: competencias, estilos, comportamientos y habilidades que diferencian a unos líderes de otros.

Se han escrito miles de libros y artículos sobre comunicación, equipos, influencia, relaciones, motivación, estrategia, delegación, inteligencia emocional, participación, toma de decisiones, gestión de conflictos y muchos otros aspectos relacionados con el liderazgo. Todo ese conocimiento ha sido y sigue siendo muy valioso.

Sin embargo, después de muchos años trabajando y observando organizaciones, directivos y procesos de cambio con fines de mejora, he llegado a una convicción que considero fundamental: quizá estamos empezando el estudio y la explicación del liderazgo por el lugar equivocado.

La pregunta no debería ser únicamente: ¿Qué hace a un buen líder?

Ni tampoco: ¿Cómo actúa y cómo se comporta?

Existe, en mi opinión, una pregunta anterior y, a mi juicio, más profunda: ¿Qué hace posible que una persona llegue a ejercer un liderazgo de alta calidad?

Aunque la diferencia pueda parecer sutil, cambia completamente el punto de partida. Por eso mi propuesta es otra.

No comenzar por el líder, sino por la persona.

Antes del liderazgo existe la persona. Cuando analizamos a líderes especialmente eficaces solemos fijarnos en lo visible: sus decisiones, sus acciones, su capacidad de comunicación, su visión estratégica, su habilidad para influir en otras personas y muchas otras características. Pero esas conductas visibles son, en realidad, la parte final de un proceso mucho más profundo.

Antes del liderazgo existe la persona. Existe una historia de desarrollo. Existe una forma de percibir el mundo, de interpretarlo y, a partir de ello, de relacionarse con los demás y responder ante la complejidad. Por eso, el liderazgo no puede comprenderse plenamente estudiando únicamente esa actividad.

Tenemos que comprender primero el desarrollo de la persona que lo ejerce. Ésta es la primera idea sobre la que quiero construir toda esta serie.

El potencial inicial y el proceso de desarrollo

Toda persona llega al mundo con un determinado potencial inicial. Ese potencial constituye el punto de partida, pero explica muy poco por sí solo. Lo verdaderamente decisivo es lo que ocurre después durante el proceso de crecimiento, desarrollo y educación.

Desde el nacimiento comienza una interacción continua de suma complejidad entre la persona y los diferentes contextos en los que vive:

  • familia;
  • educación;
  • la cultura;
  • las experiencias de éxito y fracaso;
  • las relaciones significativas;
  • el afecto y las emociones;
  • el trabajo y la vida laboral;
  • las organizaciones;
  • las oportunidades;
  • las dificultades que debe afrontar.

Cada uno de estos contextos influye en el desarrollo. Por eso, más que discutir si es más importante la herencia o el ambiente, considero necesario comprender cómo interactúan continuamente el potencial inicial y los diferentes contextos de desarrollo.

Es esa interacción la que va moldeando progresivamente la personalidad y la manera particular de percibir, comprender y estar en el mundo.

La construcción de la organización interna

A lo largo de la vida, cada persona va construyendo una determinada organización interna. No se trata de elaborar una estructura rígida. Todo lo contrario. Es un sistema vivo, cambiante, que va evolucionando con las diferentes experiencias. En esa organización interna personal se integran, entre otros elementos:

  • la forma de percibir la realidad;
  • la manera de interpretarla y responder a ella;
  • los conocimientos;
  • las experiencias;
  • los valores;
  • las emociones;
  • la capacidad de reflexión;
  • la responsabilidad;
  • la autonomía;
  • y la manera habitual de relacionarse con los demás.

De esta manera se va configurando la forma particular en que cada persona comprende el mundo y, en función de esa comprensión, cómo responde ante él. Y aquí aparece una cuestión fundamental.

La gran diferencia entre las personas

Todas las personas perciben, interpretan, comprenden, deciden y actúan. Pero no todas lo hacen de la misma manera. Dos personas con una formación semejante y experiencias parecidas van a reaccionar de forma completamente diferente ante una misma situación organizacional. ¿Por qué?

Mi hipótesis es que la diferencia principal no reside únicamente en los conocimientos ni en las competencias visibles. Reside, sobre todo, en la calidad de la organización interna que cada persona ha ido construyendo durante su proceso de desarrollo y madurez. Personalmente considero que esta es una diferencia fundamental para comprender el liderazgo y las grandes diferencias entre líderes que hemos mencionado al inicio de este escrito.

La madurez psicológica

En este punto aparece un concepto que considero medular: la madurez psicológica. La madurez psicológica no consiste simplemente en tener más edad, más experiencia, más conocimientos o más información.

Implica una transformación progresiva en la manera de percibir y comprender la realidad, de mirarse a uno mismo, de comprender a los demás y de interpretar lo que ocurre. A medida que una persona madura psicológicamente, cambia el marco de significado desde el cual interpreta la realidad.

Por eso, personas situadas en diferentes niveles de desarrollo pueden vivir una misma situación como si pertenecieran a mundos psicológicos diferentes. La madurez no añade únicamente nuevas habilidades. Transforma la manera de percibir, interpretar, integrar y responder a la realidad.

¿Qué tiene que ver esto con el liderazgo?

Todo. Porque el liderazgo no surge en el vacío. Surge de una persona concreta, con un determinado nivel de desarrollo, una determinada organización interna, una estructura de personalidad concreta y una manera definida de dar significado a lo que vive.

Cuando una persona con un elevado nivel de desarrollo personal ocupa una posición de responsabilidad, ese desarrollo se expresa, de una u otra manera, en la calidad de su liderazgo y en sus actuaciones.

Por eso considero que el liderazgo, y especialmente el liderazgo de calidad superior o excepcional, no constituye un fenómeno independiente. Es una de las manifestaciones más complejas y exigentes del desarrollo humano.

Una consecuencia importante para las organizaciones

Este enfoque tiene importantes implicaciones para las empresas. Durante años se ha puesto un enorme énfasis y recursos en enseñar competencias directivas: conocimientos, habilidades y destrezas. Y esa formación es necesaria. Pero desde mi punto de vista y con base en mi experiencia personal no es suficiente.

La misma formación produce resultados muy diferentes dependiendo del nivel de desarrollo personal y de madurez de quien la recibe y, sobre todo, de cómo utiliza aquello que ha aprendido.

Una persona puede aprender a comunicarse mejor y utilizar esa capacidad para escuchar o para manipular. Puede aprender técnicas de negociación y utilizarlas para buscar acuerdos o para imponer sus intereses. Puede aprender a delegar y hacerlo para desarrollar a otros o simplemente para quitarse trabajo de encima. Puede conocer perfectamente determinadas técnicas de liderazgo y, sin embargo, continuar necesitando controlar, demostrar que tiene razón o proteger permanentemente su posición.

Por eso, las organizaciones no deberían preocuparse únicamente por formar directivos. También deberían crear contextos que favorezcan el desarrollo de las personas: la reflexión, el aprendizaje, la responsabilidad, la autonomía, la confianza, la colaboración y el desarrollo de la madurez.

Porque cuanto mayor sea el desarrollo humano alcanzado, mayores serán las posibilidades de ejercer un liderazgo de alta calidad.

Una primera conclusión

Durante mucho tiempo hemos intentado explicar el liderazgo observando a los líderes. Yo propongo comenzar un paso antes. Propongo comenzar por la persona. Porque el liderazgo no es el punto de partida del desarrollo humano. Es una de sus consecuencias más complejas y visibles.

Si queremos comprender realmente por qué algunas personas llegan a ejercer un liderazgo excepcionalmente eficaz, no basta con identificar sus competencias. Tenemos que comprender primero cómo se desarrolló la persona que las pone en práctica.

Y aquí comienza nuestro camino. Porque si aceptamos esta perspectiva, aparece inmediatamente una nueva pregunta: ¿Qué ocurre cuando una persona con una determinada estructura psicológica y un determinado nivel de madurez llega a ocupar una posición de poder y responsabilidad?

Ésta será nuestra siguiente cuestión, que nos llevará directamente a un tema que considero especialmente revelador:

a) La inseguridad y la manera en que una persona se relaciona consigo misma, con los demás, con el poder y con sus propias ideas.

b) El liderazgo como consecuencia del desarrollo humano no es sólo un conjunto de competencias.

Continuaremos en el siguiente post de la serie. Me encantaría conocer vuestras opiniones acerca de lo que planteo.

 

 

jueves, 9 de julio de 2026

Para el gran investigador y escritor Jack Zenger

 Acabo de recibir uno de esos correos que resultan siempre dolorosos y desagradables. El Team Zenger Folkman me informa de la desaparición del que personalmente he considerado a lo largo de los últimos 23 años como el investigador y escritor más importante en materia de liderazgo y management de este siglo XXI.

En mis dos libros relacionados con liderazgo y management: “Innovar la Gestión: Claves para incrementar la eficacia y competitividad de las organizaciones”. (2010) Editorial Bubock, en mi nuevo libro recientemente publicado: “Líder Integrador y Evolutivo. Un modelo de liderazgo para las empresas del siglo XXI”. (2026), editado en Amazon y en muchos de los posts de mi blog Innovarlagestión, en los que me he referido cientos de veces a los extraordinarios hallazgos, trabajos y libros escritos por Jack, acompañado siempre de otros colegas de su organización.

 Considero personalmente que su mayor mérito ha sido los innumerables hallazgos y aportes sobre el liderazgo superior, extraordinario, tal como lo han bautizado. Líderes que existen en pequeña proporción pero que es posible formar y desarrollar y que son mucho más eficaces, efectivos, productivos y en general superiores en todo lo relativo a su trabajo al restante 85% de los líderes existentes que no pasan de ser promedio, buenos.

 Jack ha demostrado con datos indiscutibles tomados de la evaluación de miles de ejecutivos de empresas de todo el mundo las ventajas y grandes beneficios que para sus empresas traen estos líderes excepcionales. Son la mejor inversión que puede hacer cualquier empresa que desee ser eficaz y productiva.

 Jack era una persona sabia, asequible, cordial y estar y compartir con él fue siempre de gran aprendizaje. Personalmente seguiré hablando de sus grandes aportes, que se mantienen gracias a sus colaboradores. En especial su socio Joe Folkman y varios otros cercanos. Para todos ellos y muy especialmente para la familia de Jack, mi sentido pésame.

 Su legado perdurará a través de su amada esposa, Holly, su familia, los innumerables líderes a quienes asesoró y los millones de personas cuyas vidas se vieron transformadas por su obra.

 

 

 

 

 

 

miércoles, 1 de julio de 2026

La potencia de combinar: “competencias fortaleza diferenciadoras” con “buena madurez psicológica”

En el post anterior hablé de tres componentes esenciales para alcanzar verdadero éxito y una alta eficacia empresarial de acuerdo con mi visión, que explico con precisión en mi nuevo libro: Líder Integrador y Evolutivo.

El primero mencionado se refiere a la real e indiscutible importancia e impacto del líder principal y quizás la de los dos o tres más cercanos en el tope de la empresa.

El segundo, que “he llegado a la conclusión de que la teoría y modelo más veraces y ajustados a la realidad actual son los planteamientos de los autores Paul Hersey y Kenneth Blanchard con su realista enfoque acerca de que “el éxito de las acciones de liderazgo viene siempre dado por cómo el líder responda a cada situación”.

El tercero se refiere al hecho de “contar en las empresas con líderes excepcionales”.  Entra aquí en juego el planteamiento más rompedor que hago en el libro, al atreverme a señalar que: “la oportunidad de contar en las empresas con líderes excepcionales, superiores a los buenos y promedio, y la posibilidad de formarlos depende de que esas personas tengan, de por sí, una madurez psicológica tipificada como de darse cuenta, o que hayan alcanzado en el proceso de desarrollo de su personalidad madurez consciente”.

Basado en ello, afirmo que “si no se cuenta en las empresas con personas con alta madurez y excelente desarrollo de su personalidad, considero que esa empresa no podrá tener líderes muy capaces, superiores”. Aquellos citados por los investigadores y autores Zenger y Folkman como líderes extraordinarios.

El desarrollo del Yo como condición sine qua non del liderazgo excepcional. La etapa Consciente

Para llegar a ser un líder excepcional, mucho más eficaz y exitoso que el común, no basta con dominar competencias técnicas o estrategias de gestión. Existe un umbral crítico en el desarrollo psicológico de los humanos que debe alcanzarse para influir de manera auténtica, inspirar y motivar a equipos y personas con integridad. Ese umbral es la Etapa IV, Consciente. Exploremos por qué esta etapa es la base fundamental del liderazgo excepcional y cómo podemos transitar hacia ella.

La etapa consciente es el período en el que las personas alcanzan un nivel de autoconciencia y autodeterminación que les permite observarse a sí mismas, revisar sus propios patrones de comportamiento y reconocer y valorar las perspectivas ajenas. En términos de liderazgo, se caracteriza por los siguientes comportamientos y actuaciones:

  • Capacidad para dar y recibir feedback, sin actuar a la defensiva
  • Reconocer la interdependencia con el equipo.
  • Tener perspectiva y visión de largo plazo.
  • Ser altamente responsable, cabal.
  • Tener capacidad de adaptarse sin perder nunca su autenticidad.
  • Mostrar preocupación por altos estándares, el logro y la superación.
  • Indagar en las causas, analizar, interpretar, decidir.
  • Ser consciente de la causalidad de las cosas.
  • Establecer relaciones interpersonales intensas.
  • Valorar y respetar los puntos de vista de los demás.
  • Tener control sobre su propio destino.
  • Poseer la capacidad de influir sin imponer.
  • Inspirar cooperación y participación.

Estos son los principales comportamientos de líderes que han alcanzado la etapa consciente. En contraste, líderes en etapas anteriores —impulsiva, autodefensiva o conformista— operan desde un nivel mucho más bajo de consciencia, más centrado en la supervivencia, la autodefensa, el control, dominio o la validación externa. Todo ello limita su efectividad y genera un liderazgo pobre, autoritario y manipulador.

La etapa consciente es crucial porque es donde la persona comienza a reflexionar profundamente sobre sus propios patrones de comportamiento, limitaciones y relaciones. Es una etapa de autoconciencia, máxima empatía y comprensión del medio. Al analizar con precisión los comportamientos que caracterizan a estas personas maduras psicológicamente, se puede comprender con claridad el porqué de estas afirmaciones positivas.

Dada la importancia excepcional que otorgo a la Personalidad Consciente, recomiendo prestar especial atención a sus características. Aportan una gran riqueza psicológica.

Comportamientos, características y rasgos de personas conscientes:

  • Hay rica vida interior, introspección, autoconocimiento.
  • Su moral y ética interior prevalecen sobre las establecidas por el grupo, la organización u otros.
  • Muestran una alta preocupación por el éxito, los altos estándares y la necesidad de logro y superación como motivación principal.
  • Visión de largo plazo. Clara percepción del futuro.
  • Toma responsabilidad por otros, por sí mismo y ante la sociedad. Es responsable.
  • Sentimientos de culpa como principal sanción.
  • Conciencia de propios sentimientos, necesidad y conveniencia de compartirlos.
  • Puede experimentar sentimientos venideros. Imaginar algo, sentirlo y vivirlo, sin que haya sucedido.
  • Busca las causas, analiza, interpreta, decide, actúa.
  • Reflexiones sobre uno mismo y el porqué.
  • Divide la realidad en sus partes y categorías, es consciente de la causalidad de las cosas.
  • Relaciones interpersonales intensas.
  • Apreciación y valoración de los puntos de vista de los demás.
  • Siente que tiene el control de su propio destino. Depende de él.
  • Tendencia a ser autocrítico.
  • Necesidad de involucrarse, implicarse, comprometerse.

Considero que estamos por primera vez dentro del modelo de Loevinger, ante la descripción de los rasgos y actuaciones de personas que poseen todos los requisitos para ser excelentes personas, excelentes líderes, magníficos profesionales, personas exitosas y felices. Lo afirmo, apoyándome en los comportamientos señalados, habituales en individuos que han alcanzado este tipo de personalidad y poseen esta alta madurez, lo que los lleva a ser y comportarse de forma madura, ética, honesta, responsable, profesional, activa y a tomar frecuentemente la iniciativa.

Veamos la alta coincidencia entre los rasgos y comportamientos descritos y los hallazgos sobre los comportamientos de líderes excepcionales.

Las Dieciséis “Competencias Fortaleza Diferenciadoras”

I. Carácter:

1. Los líderes extraordinarios muestran gran integridad y honestidad. Lideran dando ejemplo.

II. Orientación a resultados.

2. Se enfocan en resultados.

3. Establecen metas y retos exigentes, ambiciosos.

4. Toman la iniciativa y asumen la responsabilidad final de los resultados.

III. Capacidades Personales.

5. Experto técnica y profesionalmente.

6. Analizan situaciones y resuelven problemas.

7. Innovan. Fomentan el uso de enfoques alternativos y de nuevas ideas.

8. Practican el autoconocimiento y autodesarrollo.

IV.   Habilidades interpersonales. Inteligencia emocional.

9. Se comunican con frecuencia y de manera convincente.

10. Inspiran y motivan a otros para lograr un alto rendimiento y desempeño.

11. Construyen relaciones.

12. Desarrollan y forman a los demás.

13. Colaboran y trabajan en equipo.

V.  Lideran el Cambio en la Organización.

14. Desarrollan una perspectiva estratégica.

15. Defienden y promueven el cambio.

16. Conectan a los grupos internos con el mundo exterior.

Estas dieciséis competencias diferenciadoras de liderazgo extraordinario son las descritas. Fueron identificadas tras el análisis estadístico de millones de datos. Quizás a algunos no les parezcan las más importantes, pero, según todos los análisis estadísticos que han realizado los investigadores, “Son éstas y no otras las fundamentales”. Lo dicen los datos: “Cifras son cifras; no son el producto de la agudeza de los autores. Como es lo más común con otros modelos de liderazgo”.

Como ya lo he afirmado, considero la adecuada integración de estos componentes lo que nos permite contar y/o formar a los líderes realmente competentes que necesitan las empresas. Incluyo para quien le interese el link al libro.

   https://www.amazon.es/dp/B0GMLJJRWP/

martes, 9 de junio de 2026

¿Cómo tener líderes excepcionales en las empresas?

 Continúo con el tema que desde hace un tiempo vengo señalando como clave y además fundamental para contar con empresas y otros tipos de organizaciones que sean realmente eficaces y exitosas en el logro de sus objetivos.

En esta nueva entrega del Blog, la 352, deseo llamar la atención de los lectores sobre uno de los aspectos más relevantes a los que me he referido en mi recientemente publicado libro: Líder Integrador y Evolutivo.

En él señalo, asumiendo la responsabilidad total, tres temas que considero fundamentales destacar.

1.- El primero se refiere a la real e indiscutible importancia e impacto del líder principal y quizás, la de los dos o tres más cercanos en el tope de cualquier organización, en cuanto al buen funcionamiento y a la eficacia de la empresa para conseguir sus objetivos y resultados.

2.- El segundo que menciono se refiere al hecho de que después de indagar y explorar en las teorías y enfoques de liderazgo existentes, he llegado a la relevante conclusión de que la más veraz y ajustada a la realidad es la que plantean los autores e investigadores Paul Hersey y Kenneth Blanchard con su realista enfoque acerca de que “el éxito de las acciones de liderazgo viene siempre dado por como el líder responda a cada situación”.

Si algo es de actualidad, altamente flexible y por tanto adaptativo, es precisamente lo que plantea este modelo. No ha sido ni creo que se vaya a superar. Es la explicación de la realidad que ocurre, según cada momento o situación. Todo lo demás sirve, en algunos casos, para complementar lo planteado ya por estos autores.

3.- El tercer aspecto que se refiere a poder contar con líderes excepcionales y que quiero destacar es bastante más complejo de entender y de manejar, que lo ya señalado. Me refiero quizás al planteamiento más rompedor que hago en el libro al atreverme a señalar que: la oportunidad de contar en las empresas con líderes excepcionales, superiores a los buenos y a los promedios, y la posibilidad de formarlos depende de que esas personas tengan de por sí una madurez psicológica tipificada como de darse cuenta, o mejor aún, que hayan alcanzado en el proceso de desarrollo de su personalidad, una madurez consciente.

Con ello afirmo que, si no se cuenta en las empresas con personas con esa alta madurez y excelente desarrollo de su personalidad, considero que esa empresa no podrá contar con líderes muy capaces, superiores. Tal y como los han denominado y descrito los investigadores y autores Zenger y Folkman: líderes extraordinarios.

Al leer lo anterior, muchos pensaréis que exagero. No lo creo. Después de muchas experiencias prácticas de desarrollo y mejora de organizaciones en varios países, e intentando integrar mis vivencias y aprendizajes para escribir el libro, cada vez siento que me reafirmo más en estas conclusiones. Claro, podría equivocarme. Pero realmente no lo creo.

Las coincidencias entre los planteamientos resultantes de los trabajos de investigación realizados en los años 70 por la psicóloga Jane Loevinger y sus colaboradores, y la alta correlación con los hallazgos de las competencias fortaleza diferenciadoras encontradas mediante la realización de la más relevante y extensa investigación sobre liderazgo, iniciada en 1999 por los consultores Zenger y Folkman, además de todos sus asociados en los cuatro continentes, y activa a fecha de hoy, me reafirman en lo que señalo.

Si he logrado despertar vuestra curiosidad y generado un verdadero interés por lo que afirmo, solo me queda sugerir leer mi nuevo libro: Líder Integrador y Evolutivo: Un modelo de liderazgo para las empresas del siglo XXI. Os incluyo el link.

     https://www.amazon.es/dp/B0GMLJJRWP/  

En dicho libro desarrollo con detalle estas ideas y explico por qué la madurez consciente puede ser el factor decisivo para formar líderes extraordinarios en las empresas. Líderes de muy alta efectividad.

Espero que estos planteamientos generen inquietudes que podamos conversar y comentar posteriormente.

 

 

 

jueves, 14 de mayo de 2026

Algo más acerca de Liderazgo Empresarial Efectivo

 Continúo escribiendo el blog siguiendo la línea que inicié el 11 de marzo pasado, cuando anunciaba después de once meses de trabajo, la publicación de un nuevo libro. Espacio de tiempo durante el cual, y previa notificación a los lectores, dejé de escribir en el blog. Las dos actividades eran demasiado para realizarlas simultáneamente.

Sin embargo, según la información que me provee Blogger, plataforma que da vida a mi blog, este último post escrito hace precisamente un mes ha recibido la fantástica cantidad de 2567 visitas. Es realmente estupendo, ya que duplica el promedio más reciente, que ronda entre 900 y 1200 visitas al mes.

Hago este comentario, primero para dar mi agradecimiento a los lectores y segundo, porque concluyo que el tema de liderazgo, tal como lo vengo planteando y como lo he hecho en mi libro recién publicado.  “Líder Integrador y Evolutivo” ha causado, aparentemente, bastante interés. Sin embargo, os comento que no ha tenido mucho éxito en ventas, al menos por ahora.

Parece que es difícil, entre los cientos de miles de libros que se publican en Amazon, que, si no se paga publicidad o si algunos lectores no comentan un libro, estar dentro de aquellos que la plataforma destaca. Es lo que hay.

De todas formas, dado el hecho de que personalmente considero el tema de liderazgo como esencial, clave para el éxito real de cualquier empresa hoy en día, me ha parecido adecuado sugerir que, en vez de yo escribir y repetir aspectos acerca de temas sobre los cuales hablo en el libro, recomendar a los lectores ir a Amazon.com (cuyo link suministro más abajo) y que lean:

1.-      Por una parte, la descripción que aparece del libro.

2.-      Pero mucho mejor: en esa misma página, debajo de la portada del libro, hay una opción gratuita que permite leer:

            a) el Prólogo, escrito por el presidente de la Real Academia de Ciencias de Galicia.

b) la Introducción al libro.

c) lo que mejor aclara y explica la esencia y los planteamientos que presento a lo largo del mismo: leer en profundidad el Capítulo I.

Para poder hacerlo, solamente hay que dar clic en la parte izquierda de la página donde se da la opción de:

Leer muestra.   https://www.amazon.es/dp/B0GMLJJRWP/   

Pido disculpas si alguno considera que me he sobrepasado con esta petición, pero creo que es la mejor forma de dejar claro el porqué de mi insistencia actual en el tema del liderazgo en las empresas. Personalmente y tal como lo resalto hoy día, el liderazgo apropiado, maduro, excepcional es en verdad lo más importante para conseguir el excelente funcionamiento de cualquier empresa. Créanme.

 

 

martes, 14 de abril de 2026

¿Por qué el Liderazgo tiene que evolucionar en las empresas del siglo XXI?

En los últimos años, cada vez resulta más evidente que el modelo tradicional de liderazgo ya no responde a las necesidades actuales de las empresas. Posiblemente quien ha explicado con mayor claridad esta contundente afirmación ha sido el renombrado especialista mundial Gary Hamel, quien es profesor de la London Business School y un reconocido experto en procesos de cambio, transformación y mejora de la gestión global.

En una entrevista de hace unos meses afirmó:

“Hoy afrontamos nuevos desafíos. ¿Cómo construir organizaciones ágiles y sostenibles que se adapten a la velocidad de los cambios globales? ¿Cómo movilizar y valorar la imaginación de cada empleado todos los días? ¿Cómo crear organizaciones atractivas para quienes las trabajan? Y, dicho en términos sencillos, es imposible enfrentar esos desafíos sin reinventar nuestro centenario modelo de gestión ya casi obsoleto, heredado del siglo pasado.

Los principios del modelo de gestión del siglo XXI son claros. Las herramientas de la creatividad se manifestarán de manera amplia en las organizaciones: a) Las ideas competirán en pie de igualdad. b) Las estrategias se desarrollarán de abajo hacia arriba. c) El poder se definirá por la idoneidad y no por la posición jerárquica. d) Los líderes ejecutivos que aspiren a ser innovadores en la gestión tendrán que reflexionar sobre las prácticas convencionales que restringen su pensamiento, así como sobre los hábitos y dogmas que nunca se han cuestionado”.

El problema, según mi percepción, continúa siendo que aún hoy en la mayoría de las empresas se siguen utilizando prácticas de dirección y de gestión que datan de mediados del siglo pasado. Y esto representa un gran problema para la realidad actual y más hacia el futuro inmediato.

Mientras tanto, en el entorno mundial que afecta a las empresas se vienen sucediendo cambios que generan en ellas una serie de situaciones que es necesario enfrentar de forma adecuada. Cambios tales como:

a)       Incremento notable de la complejidad empresarial.
b)       La imperiosa necesidad de contar en las empresas con talento muy diverso.
c)       Cada vez más ante la complejidad, la necesidad de cooperación y de trabajo en equipo.
d)       Y como solución, la necesidad de disponer de personal bien capacitado y de contar con líderes psicológicamente maduros.

Es por lo señalado que mi reciente libro “Líder Integrador y Evolutivo” se enfoca claramente en ¿cómo crear poco a poco pero de manera precisa y eficaz en las empresas las condiciones para que esto suceda?

 “Líder Integrador y Evolutivo”

1.- Trata fundamentalmente de la cuidadosa y fluida integración y combinación de la esencia de los enfoques y teorías correspondientes a postulados de Hersey y Blanchard, con su “Liderazgo Situacional”, junto con los aportados por Zenger y Folkman, en su enfoque y teoría de “El Líder Extraordinario”.

2.- Incluye la adecuada aplicación práctica del modelo de “Desarrollo del Yo”, de la investigadora Jane Loevinger, relativo al proceso de desarrollo de la madurez psicológica en los seres humanos. Fundamental para poder contar con líderes extraordinarios, superiores al promedio.

3.- Todo ello funcionando de manera clara respaldado por la cultura apropiada para cada empresa. Según aportes de Roger Harrison y Javier Montes.

4.- La dimensión evolutiva del modelo surge de la indiscutible necesidad de las empresas de contar, además, con líderes maduros, visionarios que promuevan la adecuación de sus empresas a los enfoques y tendencias de actualidad.

Hoy día, lo más importante para cualquier empresa es disponer, en los niveles más altos de responsabilidad, de tres o cuatro personas que sean verdaderamente líderes extraordinarios, con capacidades y competencias claramente superiores a la media.

No obstante, el verdadero valor se alcanza cuando este tipo de liderazgo no se limita a la cúspide, sino que se extiende progresivamente a lo largo de toda la organización.

Después de indagar ampliamente y siempre basándome en mi dilatada experiencia de 50 años como consultor de empresas, he llegado a la conclusión de que “en la actualidad no existe ningún enfoque o modelo de liderazgo empresarial que, por sí solo, abarque totalmente las necesidades y herramientas para bregar adecuadamente con la complejidad que demanda la ejecución excelente de esta delicada actividad”.

Basándome en mis experiencias y práctica al trabajar este tema esencial, he llegado a la conclusión de que, al combinar de manera integrada las citadas teorías y enfoques, gracias a sus ricos aportes, se logra brindar al liderazgo empresarial una cobertura efectiva y total, indispensable para que las empresas estén en condiciones de alcanzar el éxito y la eficacia organizacional que actualmente requieren para continuar siendo competitivas y exitosas hacia el futuro.

Estas ideas y su aplicación práctica se desarrollan con mayor profundidad en mi libro Líder Integrador y Evolutivo, disponible actualmente en Amazon.      https://amzn.eu/d/0iKoJTcP       

 Liderazgo – Liderazgo Empresarial – Liderazgo en el siglo XXI.