En el post anterior hablé de tres componentes
esenciales para alcanzar verdadero éxito y una alta eficacia empresarial de
acuerdo con mi visión, que explico con precisión en mi nuevo libro: Líder
Integrador y Evolutivo.
El primero mencionado se refiere a la real e
indiscutible importancia e impacto del líder principal y quizás la de
los dos o tres más cercanos en el tope de la empresa.
El segundo, que “he llegado a la conclusión
de que la teoría y modelo más veraces y ajustados a la realidad actual son los planteamientos
de los autores Paul Hersey y Kenneth Blanchard con su realista enfoque acerca
de que “el éxito de las acciones de liderazgo viene siempre dado por cómo el
líder responda a cada situación”.
El tercero se refiere al hecho de “contar en las
empresas con líderes excepcionales”. Entra aquí en juego el planteamiento más
rompedor que hago en el libro, al atreverme a señalar que: “la oportunidad
de contar en las empresas con líderes excepcionales, superiores a los buenos y
promedio, y la posibilidad de formarlos depende de que esas personas tengan, de
por sí, una madurez psicológica tipificada como de darse cuenta, o que
hayan alcanzado en el proceso de desarrollo de su personalidad madurez
consciente”.
Basado en ello, afirmo que “si no se cuenta en las
empresas con personas con alta madurez y excelente desarrollo de su
personalidad, considero que esa empresa no podrá tener líderes muy capaces,
superiores”. Aquellos citados por los investigadores y autores Zenger y
Folkman como líderes extraordinarios.
El
desarrollo del Yo como condición sine qua
non del liderazgo excepcional.
La etapa Consciente
Para llegar a
ser un líder excepcional, mucho más eficaz y exitoso que el común, no basta con
dominar competencias técnicas o estrategias de gestión. Existe un umbral
crítico en el desarrollo psicológico de los humanos que debe alcanzarse para
influir de manera auténtica, inspirar y motivar a equipos y personas con
integridad. Ese umbral es la Etapa IV, Consciente. Exploremos por
qué esta etapa es la base fundamental del liderazgo excepcional y cómo podemos
transitar hacia ella.
La etapa
consciente es el período en el que las personas alcanzan un nivel de
autoconciencia y autodeterminación que les permite observarse a sí mismas,
revisar sus propios patrones de comportamiento y reconocer y valorar las
perspectivas ajenas. En términos de liderazgo, se caracteriza por los
siguientes comportamientos y actuaciones:
- Capacidad para dar y recibir feedback, sin actuar a la defensiva
- Reconocer la interdependencia con el equipo.
- Tener perspectiva y visión de largo plazo.
- Ser altamente responsable, cabal.
- Tener capacidad de adaptarse sin perder nunca su autenticidad.
- Mostrar preocupación por altos estándares, el logro y la superación.
- Indagar en las causas, analizar, interpretar, decidir.
- Ser consciente de la causalidad de las cosas.
- Establecer relaciones interpersonales intensas.
- Valorar y respetar los puntos de vista de los demás.
- Tener control sobre su propio destino.
- Poseer la capacidad de influir sin imponer.
- Inspirar cooperación y participación.
Estos son los
principales comportamientos de líderes que han alcanzado la etapa consciente.
En contraste, líderes en etapas anteriores —impulsiva, autodefensiva o
conformista— operan desde un nivel mucho más bajo de consciencia, más
centrado en la supervivencia, la autodefensa, el control, dominio o la
validación externa. Todo ello limita su efectividad y genera un liderazgo
pobre, autoritario y manipulador.
La etapa consciente es crucial porque es donde la
persona comienza a reflexionar profundamente sobre sus propios patrones de
comportamiento, limitaciones y relaciones. Es una etapa de autoconciencia,
máxima empatía y comprensión del medio. Al analizar con precisión los
comportamientos que caracterizan a estas personas maduras psicológicamente, se
puede comprender con claridad el porqué de estas afirmaciones positivas.
Dada la importancia excepcional que otorgo a la Personalidad
Consciente, recomiendo prestar especial atención a sus características.
Aportan una gran riqueza psicológica.
Comportamientos,
características y rasgos de personas conscientes:
- Hay rica vida interior, introspección, autoconocimiento.
- Su moral y ética interior prevalecen sobre las establecidas por el
grupo, la organización u otros.
- Muestran una alta preocupación por el éxito, los altos estándares y la
necesidad de logro y superación como motivación principal.
- Visión de largo plazo. Clara percepción del futuro.
- Toma responsabilidad por otros, por sí mismo y ante la sociedad. Es
responsable.
- Sentimientos de culpa como principal sanción.
- Conciencia de propios sentimientos, necesidad y conveniencia de
compartirlos.
- Puede experimentar sentimientos venideros. Imaginar algo, sentirlo y
vivirlo, sin que haya sucedido.
- Busca las causas, analiza, interpreta, decide, actúa.
- Reflexiones sobre uno mismo y el porqué.
- Divide la realidad en sus partes y categorías, es consciente de la
causalidad de las cosas.
- Relaciones interpersonales intensas.
- Apreciación y valoración de los puntos de vista de los demás.
- Siente que tiene el control de su propio destino. Depende de él.
- Tendencia a ser autocrítico.
- Necesidad de involucrarse, implicarse, comprometerse.
Considero que
estamos por primera vez dentro del modelo de Loevinger, ante la descripción de
los rasgos y actuaciones de personas que poseen todos los requisitos para
ser excelentes personas, excelentes líderes, magníficos profesionales, personas
exitosas y felices. Lo afirmo, apoyándome en los comportamientos señalados,
habituales en individuos que han alcanzado este tipo de personalidad y poseen
esta alta madurez, lo que los lleva a ser y comportarse de forma madura, ética,
honesta, responsable, profesional, activa y a tomar frecuentemente la
iniciativa.
Veamos la alta
coincidencia entre los rasgos y comportamientos descritos y los hallazgos sobre
los comportamientos de líderes excepcionales.
I. Carácter:
1. Los líderes
extraordinarios muestran gran integridad y honestidad. Lideran dando ejemplo.
II. Orientación a resultados.
2. Se enfocan
en resultados.
3. Establecen
metas y retos exigentes, ambiciosos.
4. Toman la
iniciativa y asumen la responsabilidad final de los resultados.
III. Capacidades Personales.
5. Experto
técnica y profesionalmente.
6. Analizan
situaciones y resuelven problemas.
7. Innovan. Fomentan el
uso de enfoques alternativos y de nuevas ideas.
8. Practican el
autoconocimiento y autodesarrollo.
IV. Habilidades interpersonales. Inteligencia
emocional.
9. Se comunican
con frecuencia y de manera convincente.
10. Inspiran y
motivan a otros para lograr un alto rendimiento y desempeño.
11. Construyen
relaciones.
12. Desarrollan
y forman a los demás.
13. Colaboran y
trabajan en equipo.
V. Lideran el Cambio en la Organización.
14. Desarrollan
una perspectiva estratégica.
15. Defienden y
promueven el cambio.
16. Conectan a
los grupos internos con el mundo exterior.
Estas dieciséis
competencias diferenciadoras de liderazgo extraordinario son las descritas. Fueron
identificadas tras el análisis estadístico de millones de datos. Quizás a
algunos no les parezcan las más importantes, pero, según todos los análisis
estadísticos que han realizado los investigadores, “Son éstas y no otras las
fundamentales”. Lo dicen los datos: “Cifras son cifras; no son el
producto de la agudeza de los autores. Como es lo más común con otros modelos
de liderazgo”.
Como ya lo he
afirmado, considero la adecuada integración de estos componentes lo que nos
permite contar y/o formar a los líderes realmente competentes que necesitan las
empresas. Incluyo para quien le interese el link al libro.
https://www.amazon.es/dp/B0GMLJJRWP/