miércoles, 1 de julio de 2026

La potencia de combinar: “competencias fortaleza diferenciadoras” con “buena madurez psicológica”

En el post anterior hablé de tres componentes esenciales para alcanzar verdadero éxito y una alta eficacia empresarial de acuerdo con mi visión, que explico con precisión en mi nuevo libro: Líder Integrador y Evolutivo.

El primero mencionado se refiere a la real e indiscutible importancia e impacto del líder principal y quizás la de los dos o tres más cercanos en el tope de la empresa.

El segundo, que “he llegado a la conclusión de que la teoría y modelo más veraces y ajustados a la realidad actual son los planteamientos de los autores Paul Hersey y Kenneth Blanchard con su realista enfoque acerca de que “el éxito de las acciones de liderazgo viene siempre dado por cómo el líder responda a cada situación”.

El tercero se refiere al hecho de “contar en las empresas con líderes excepcionales”.  Entra aquí en juego el planteamiento más rompedor que hago en el libro, al atreverme a señalar que: “la oportunidad de contar en las empresas con líderes excepcionales, superiores a los buenos y promedio, y la posibilidad de formarlos depende de que esas personas tengan, de por sí, una madurez psicológica tipificada como de darse cuenta, o que hayan alcanzado en el proceso de desarrollo de su personalidad madurez consciente”.

Basado en ello, afirmo que “si no se cuenta en las empresas con personas con alta madurez y excelente desarrollo de su personalidad, considero que esa empresa no podrá tener líderes muy capaces, superiores”. Aquellos citados por los investigadores y autores Zenger y Folkman como líderes extraordinarios.

El desarrollo del Yo como condición sine qua non del liderazgo excepcional. La etapa Consciente

Para llegar a ser un líder excepcional, mucho más eficaz y exitoso que el común, no basta con dominar competencias técnicas o estrategias de gestión. Existe un umbral crítico en el desarrollo psicológico de los humanos que debe alcanzarse para influir de manera auténtica, inspirar y motivar a equipos y personas con integridad. Ese umbral es la Etapa IV, Consciente. Exploremos por qué esta etapa es la base fundamental del liderazgo excepcional y cómo podemos transitar hacia ella.

La etapa consciente es el período en el que las personas alcanzan un nivel de autoconciencia y autodeterminación que les permite observarse a sí mismas, revisar sus propios patrones de comportamiento y reconocer y valorar las perspectivas ajenas. En términos de liderazgo, se caracteriza por los siguientes comportamientos y actuaciones:

  • Capacidad para dar y recibir feedback, sin actuar a la defensiva
  • Reconocer la interdependencia con el equipo.
  • Tener perspectiva y visión de largo plazo.
  • Ser altamente responsable, cabal.
  • Tener capacidad de adaptarse sin perder nunca su autenticidad.
  • Mostrar preocupación por altos estándares, el logro y la superación.
  • Indagar en las causas, analizar, interpretar, decidir.
  • Ser consciente de la causalidad de las cosas.
  • Establecer relaciones interpersonales intensas.
  • Valorar y respetar los puntos de vista de los demás.
  • Tener control sobre su propio destino.
  • Poseer la capacidad de influir sin imponer.
  • Inspirar cooperación y participación.

Estos son los principales comportamientos de líderes que han alcanzado la etapa consciente. En contraste, líderes en etapas anteriores —impulsiva, autodefensiva o conformista— operan desde un nivel mucho más bajo de consciencia, más centrado en la supervivencia, la autodefensa, el control, dominio o la validación externa. Todo ello limita su efectividad y genera un liderazgo pobre, autoritario y manipulador.

La etapa consciente es crucial porque es donde la persona comienza a reflexionar profundamente sobre sus propios patrones de comportamiento, limitaciones y relaciones. Es una etapa de autoconciencia, máxima empatía y comprensión del medio. Al analizar con precisión los comportamientos que caracterizan a estas personas maduras psicológicamente, se puede comprender con claridad el porqué de estas afirmaciones positivas.

Dada la importancia excepcional que otorgo a la Personalidad Consciente, recomiendo prestar especial atención a sus características. Aportan una gran riqueza psicológica.

Comportamientos, características y rasgos de personas conscientes:

  • Hay rica vida interior, introspección, autoconocimiento.
  • Su moral y ética interior prevalecen sobre las establecidas por el grupo, la organización u otros.
  • Muestran una alta preocupación por el éxito, los altos estándares y la necesidad de logro y superación como motivación principal.
  • Visión de largo plazo. Clara percepción del futuro.
  • Toma responsabilidad por otros, por sí mismo y ante la sociedad. Es responsable.
  • Sentimientos de culpa como principal sanción.
  • Conciencia de propios sentimientos, necesidad y conveniencia de compartirlos.
  • Puede experimentar sentimientos venideros. Imaginar algo, sentirlo y vivirlo, sin que haya sucedido.
  • Busca las causas, analiza, interpreta, decide, actúa.
  • Reflexiones sobre uno mismo y el porqué.
  • Divide la realidad en sus partes y categorías, es consciente de la causalidad de las cosas.
  • Relaciones interpersonales intensas.
  • Apreciación y valoración de los puntos de vista de los demás.
  • Siente que tiene el control de su propio destino. Depende de él.
  • Tendencia a ser autocrítico.
  • Necesidad de involucrarse, implicarse, comprometerse.

Considero que estamos por primera vez dentro del modelo de Loevinger, ante la descripción de los rasgos y actuaciones de personas que poseen todos los requisitos para ser excelentes personas, excelentes líderes, magníficos profesionales, personas exitosas y felices. Lo afirmo, apoyándome en los comportamientos señalados, habituales en individuos que han alcanzado este tipo de personalidad y poseen esta alta madurez, lo que los lleva a ser y comportarse de forma madura, ética, honesta, responsable, profesional, activa y a tomar frecuentemente la iniciativa.

Veamos la alta coincidencia entre los rasgos y comportamientos descritos y los hallazgos sobre los comportamientos de líderes excepcionales.

Las Dieciséis “Competencias Fortaleza Diferenciadoras”

I. Carácter:

1. Los líderes extraordinarios muestran gran integridad y honestidad. Lideran dando ejemplo.

II. Orientación a resultados.

2. Se enfocan en resultados.

3. Establecen metas y retos exigentes, ambiciosos.

4. Toman la iniciativa y asumen la responsabilidad final de los resultados.

III. Capacidades Personales.

5. Experto técnica y profesionalmente.

6. Analizan situaciones y resuelven problemas.

7. Innovan. Fomentan el uso de enfoques alternativos y de nuevas ideas.

8. Practican el autoconocimiento y autodesarrollo.

IV.   Habilidades interpersonales. Inteligencia emocional.

9. Se comunican con frecuencia y de manera convincente.

10. Inspiran y motivan a otros para lograr un alto rendimiento y desempeño.

11. Construyen relaciones.

12. Desarrollan y forman a los demás.

13. Colaboran y trabajan en equipo.

V.  Lideran el Cambio en la Organización.

14. Desarrollan una perspectiva estratégica.

15. Defienden y promueven el cambio.

16. Conectan a los grupos internos con el mundo exterior.

Estas dieciséis competencias diferenciadoras de liderazgo extraordinario son las descritas. Fueron identificadas tras el análisis estadístico de millones de datos. Quizás a algunos no les parezcan las más importantes, pero, según todos los análisis estadísticos que han realizado los investigadores, “Son éstas y no otras las fundamentales”. Lo dicen los datos: “Cifras son cifras; no son el producto de la agudeza de los autores. Como es lo más común con otros modelos de liderazgo”.

Como ya lo he afirmado, considero la adecuada integración de estos componentes lo que nos permite contar y/o formar a los líderes realmente competentes que necesitan las empresas. Incluyo para quien le interese el link al libro.

   https://www.amazon.es/dp/B0GMLJJRWP/

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