viernes, 7 de marzo de 2014

ENFOQUES EN LA GESTIÓN DE CONFLICTOS






Dentro de la actividad de Resolución de Conflictos existen, derivados de distintas Escuelas y grupos de especialistas, enfoques diversos. Veamos algunos con la finalidad de decidir cuál será el que aplicaremos, según cada situación específica, a la hora de  gestionar y resolver conflictos como una de nuestras actividades fundamentales. Por años, se han venido dando pautas acerca de qué y cómo hacer para resolver conflictos. Se puede así, hablar de cinco enfoques entre los más aplicados.



            a)  Retirada: Ocurre cuando física o emocionalmente alguna de las personas implicadas, se aleja del conflicto, se retira. Es una medida adecuada cuando consideramos que el conflicto no es de nuestra incumbencia y nuestra ausencia no afectará los hechos que están ocurriendo. Hay que tomar en cuenta que la retirada no vaya a provocar que el conflicto se agrande o empeore, como podría ocurrir, si la retirada es por temor a la confrontación, algo que suele ser bastante común. Es necesario también,  estar pendiente de que la retirada de uno no vaya en perjuicio de otros, o que represente una forma de castigo para las personas implicadas.



            b)  Supresión: Es el rechazo a reconocer la presencia de diferencias o de un conflicto. Hacer como si no existiera ningún conflicto, ocultarlo,  “esconderlo bajo la alfombra”. Suprimir un conflicto que se percibe, que se siente, significa no hablar de lo más importante que está sucediendo en un grupo o unidad de trabajo, en un momento dado, o en un período. Actuar como si no pasara nada no contribuye en lo más mínimo a la buena salud de las relaciones: del trabajo, del grupo, ni de quienes se sienten afectados. No suele funcionar, solo pospone el problema, y con frecuencia, éste se irá acrecentando cada vez más como  conflicto, haciéndose más complejo de resolver.



            c)  Yo gano/ Tu pierdes: Este enfoque ha sido, hasta hace relativamente poco tiempo, quizás el más común. Se basa en la lucha por detentar y mantener el poder. En el mismo, una de las personas se erige triunfadora. Es un enfoque que no aporta ningún elemento positivo al trabajo, a la relación, y menos aún, a la solución del conflicto, y al buen clima de trabajo del grupo o de la empresa, en el corto y medio plazo.

           

d)  Pacto: En este enfoque se requiere que las personas dispongan de habilidades negociadoras y de una predisposición para no entrar en conflicto, de forma que puedan cerrar el pacto, sintiendo que ganan algo. Se busca conseguir algo justo, equitativo, aunque no siempre dividir algo pueda resultar lo más equitativo para ambas partes.

           

e)  Gane /Gane: Es hoy día el más aplicado y el de mayor utilidad. Es en el que más creemos; razón por la que le dedicaré mayor espacio. Creo, ya a estas alturas, haber dejado claro que la resolución de conflictos, excepto que se realice en el ámbito de las diferencias, es un proceso complejo, delicado y que suele resultar muy costoso por las consecuencias a las que se puede llegar. Entendiendo esto con claridad, intentaré dar, más adelante, incorporando: estudios y metodologías diversas, unos pasos que bien aplicados permiten, siguiendo una secuencia lógica y si cada paso es bien realizado, culminar con un proceso de resolución de conflictos positivo: Gane/Gane.



Las posibilidades de enfoque son diversas. Lo más común, como ya he señalado, ha sido: Yo gano/Tú pierdes. Hay que estar al tanto de que existe el mismo, pero al contrario: Tú ganas/Yo pierdo. Y existe una tercera posibilidad, bastante común que es: Yo pierdo/Tú pierdes. Esta última ocurre cuando ninguna de las dos partes está dispuesta a ceder o a sacrificar nada. Cada parte sólo piensa en derrotar o hundir al otro y la experiencia ha demostrado que a la larga los dos terminan perdiendo.



Otra opción, Yo gano/Tú ganas, es la que se debe perseguir siempre, tanto en resolución de conflictos, como en negociaciones. Se trata de que: Todos salgan sintiendo que han ganado. Excepto en los deportes, en el mundo social y de las empresas, ésta es la fórmula que se debe perseguir en solución de conflictos. Hoy día, es la más recomendada y utilizada por los especialistas.



Pasos para la resolución de conflictos dentro del enfoque: Gane /Gane


Para facilitar su aplicación, señalaré una secuencia de pasos, que con frecuencia, a lo largo del proceso de confrontación es necesario repetir de forma reiterativa. Estos pasos bien realizados facilitan  que ambas partes salgan ganando. Para mayor eficacia y éxito, es clave haber realizado, de ser posible, las entrevistas individuales indagatorias previas, con objeto de tener un panorama claro del conflicto.



            1.-  Describe a las partes en conflicto, qué es lo que has observado, por qué te preocupa, y las consecuencias de continuar igual.

            2.-  Pide a cada uno de los implicados, que describa con precisión, sin permitir interrupciones del otro, los aspectos que causan fricción entre ellos.

            3.-  Escucha activamente lo que cada uno diga en su turno de palabra. Indaga, aclara. No des consejos, ni opiniones. Escucha.

4.-  Pide a cada uno repetir lo que entendió, acerca del punto de vista dado por el otro, y haz que éste, reconozca la veracidad de la descripción.

5.-  Durante el proceso, identifica aspectos y áreas en común o similares entre las partes y haz que tomen conciencia de ellas, que las perciban.

6.-  Pide a cada uno ayuda para superar la situación. Solicítales que aporten sugerencias para resolver la situación-problema y manifiesten, qué están dispuestos a cambiar, ceder, Etc.

7.-  Es clave que se llegue a acuerdos sobre las acciones que cada uno va a tomar,  y que se pongan por escrito.

8.- .Finaliza estableciendo una fecha de seguimiento.



miércoles, 19 de febrero de 2014

COMPETENCIAS PARA GESTIONAR POSITIVAMENTE CONFLICTOS



                                                                                              
 En el último párrafo del anterior Post, señalé: “El arte de gestionar y resolver conflictos, requiere, para alcanzar el mejor nivel posible, de conocimientos, habilidades y destrezas (competencias); lo que permite saber cómo aplicarlas a los diferentes componentes y variables presentes en todo conflicto. En este post, veremos algunas de esas competencias fundamentales.

Competencias para la gestión y facilitación de conflictos
 
La adecuada gestión, mediación y solución de conflictos, requiere desarrollar capacidades para:
-  Saber escuchar y comunicarse eficazmente.
-  Ser empáticos, comprender realmente al otro y poder sentir como él.
-  Identificar con precisión las posibles diferencias, percepciones y su impacto.
-  Identificar expectativas y deseos de los implicados en la controversia.
-  Identificar intereses y necesidades.
-  Encontrar semejanzas, territorio común sobre el qué cimentar posibles acuerdos.
-  Identificar objetivos comunes que satisfagan a las partes y resolver así, el conflicto.

Lo arriba indicado, suele realizarse utilizando dos de las técnicas más usuales. Ambas requieren de conocimiento, entrenamiento y práctica:
a)    Mediante la realización de entrevistas individuales indagatorias previas.

b) A través de lo que en gestión de conflictos se conoce como, Técnica de Confrontación.       Durante el proceso de mediación o gestión, y mediante el diálogo abierto, se exploran, analizan y trabajan, ante la presencia de las personas en conflicto, los ocho elementos antes citados y otros nuevos que irán surgiendo, una o más veces, con el fin de encontrar un territorio y alternativas comunes, así como  posibles soluciones que satisfagan las partes en pugna. En ambas actividades, se requiere de la participación de una persona bien entrenada y con experiencia en su manejo, ya sea un: facilitador, coach, guía, mediador, negociador o el líder, “jefe” de las personas en pugna; pero siempre,  bien formado en la gestión y facilitación de conflictos.
   
En toda actividad de Resolución de Conflictos, con el enfoque que sea, es esencial realizar una buena planificación. Para ello es fundamental llevar a cabo una o más entrevistas exploratorias que permitan obtener: información de las partes, una visión parcial inicial del origen y proceso del conflicto y de las diferencias, a la fecha  entre los implicados. Sólo después de una reunión de “diagnóstico” de este tipo, se estará en condiciones de realizar un buen Plan y Estrategia de Acción, con el fin de realizar un excelente proceso de resolución, mediación, negociación, u otro similar.

Es esencial durante las entrevistas y la confrontación, desarrollar con eficacia las siguientes condiciones:
1.-   Crear un clima de confianza y respeto mutuo entre las partes incluyendo, desde luego, al facilitador o mediador.
2.-   Hacer preguntas abiertas, reflectivas, cerradas, con el objetivo de: indagar, conocer, comprobar y cerrar puntos críticos.
3.-   Escuchar activamente lo que se dice y lo que no se dice. Comprender el lenguaje corporal y la mímica facial.
4.-   Desarrollar un clima de empatía. Esforzarse por comprender y sentir como las  otras partes implicadas, con la finalidad de entender realmente su posición.
5.-   Comprender con claridad el problema desde la perspectiva de cada uno.
La “Técnica de Confrontación”, conocida como “Reunión de Gestión y Resolución de Conflictos”, es un proceso complejo y delicado, pero bien facilitado produce, por lo general, excelentes resultados. Es clave la aplicación de las cinco condiciones citadas.
Proceso de Solución de Conflictos

Es esencial desde el inicio, tomar conciencia de que la actividad de gestión o mediación para la solución de conflictos tiene que ser percibida como un proceso. En él, se trabajan y exploran ciertos hechos y contenidos sucedidos durante un tiempo. Los pasos fundamentales por los que es necesario transitar y el tiempo necesario para resolver cada conflicto, le da el sentido de proceso. No es una foto, una instantánea, es más bien una película que contiene una “historia”, generalmente, con un pasado, un presente e, idealmente, un futuro a construirse con desenlace final positivo.

Hay conflictos con “poca historia” pero, con frecuencia, nos enfrentamos a conflictos y situaciones problema con largo tiempo de “incubación” y una larga historia, de ahí que el proceso de solución y el tiempo varíen en cada caso.

Fases del Conflicto

Ya comenté que los conflictos se inician siempre en una primera fase denominada de DIFERENCIAS: Discrepancias, desacuerdos, distintas percepciones, comunicación deficiente, no escuchar con claridad y otros. Las diferencias, se deben gestionar tan pronto una persona las detecta, siempre que esté dispuesta a aclararlas y confrontarlas, ya sea: a) Que alguno de los implicados tome la iniciativa. b)  Que lo haga una tercera persona entrenada, sin importar si es: colega, líder, mediador, coach, u otro. Lo esencial es que tenga competencias para ello. En esta fase la gestión del conflicto puede y suele llevar a resultados muy positivos. Posteriormente tiende a generar elevados costes de todo tipo.

En el ámbito de las diferencias es relativamente fácil resolver la situación. Pero como ya comenté: el conflicto siempre tiende a escalar, a ir en aumento si no se resuelve. Ejemplo claro y sencillo: el vaso de agua que gota a gota va aumentando el volumen del líquido hasta que se desborda. Se van acumulando discrepancias, distorsiones, malos entendidos, hasta que se ha transformado en conflicto.

La fase de CONFLICTO significa que: como líderes, coaches, o mediadores,  hemos desperdiciado muchas oportunidades de resolución del mismo. Para llegar a este nivel, las personas implicadas se han molestado, enfadado, se han hecho daño, agredido física o psicológicamente, y se sienten mal mutuamente. A veces se han “agredido” fuertemente. Resolver en esta fase el conflicto, es más difícil por el deterioro que ha venido sufriendo la relación. Para solucionarlo, se requiere poseer competencias en resolución de conflictos y, demanda casi siempre, la intermediación de un tercero muy bien capacitado en gestionar conflictos.

Si el conflicto no se resuelve y han seguido sucediéndose eventos dolorosos entre las partes, y el “vaso se ha llenado”, se ha llegado al tercer nivel de conflicto, conocido como: CONFLICTO ABIERTO. Aquí se trata ya de “guerra a muerte”. Las partes contrincantes no se hablan, se odian, se hacen todo el daño entre sí que han podido. Con frecuencia además, lo que es más grave, en sus peleas han implicado a otras personas, lo que hace que sea de peores consecuencias.

En el caso de conflictos o conflictos abiertos  en empresas y organizaciones, con mucha frecuencia se ven implicados otros departamentos. Cuando los conflictos son entre los responsables de dichos departamentos, lo más común es ver que los seguidores están con sus jefes; de tal manera que, lo que se inició como diferencias, posterior conflicto, y ahora la “guerra a muerte”, ya no sucede entre dos personas, se ha ido generalizando y es entre departamentos. Llegar a este punto ha generado unos costes ocultos inconmensurables para la empresa; y todo, por no haberlo gestionado cuando surgieron y se percibieron las primeras diferencias o conflicto, en su fase inicial. Aparte de los costes de toda índole, se ha deteriorado el clima de trabajo y la eficiencia y productividad han bajado sensiblemente.

La recomendación de la mayoría de los especialistas es:  
Confrontar y facilitar los conflictos en sus primeras manifestaciones, no permitir que crezcan,  debido a que su solución positiva se ha dificultado ya, excesivamente.