miércoles, 29 de mayo de 2019

¿POLÍTICOS INMADUROS?



En el anterior post comenté que, con la finalidad de dar objetividad y validez a lo allí señalado en relación con el comportamiento de algunos políticos durante la agresiva y desagradable, a ratos, campaña para las elecciones nacionales, iba a utilizar como base de apoyo, un modelo científicamente probado, que explicará de manera clara y comprensible, algo tan complejo como es el desarrollo y formación de Yo y/o de la Personalidad en los humanos.

Aplico como respaldo y fundamentación de los planteamientos hechos, un modelo comprensible que he utilizado en otras situaciones donde el cambio de comportamiento era clave para conseguir mejoras en algunas organizaciones. Se trata del elaborado por la psicóloga investigadora Jane Loevinger, desarrollado después de trabajar en otras universidades, en su estadía fructífera de trabajo, investigación y docencia, que realizó en la Universidad de Berkeley, USA. 

Comenté que utilizaré este modelo, por la relativa facilidad de aplicación que brinda, debido a que las características y atributos correspondientes al conocimiento de cada etapa del desarrollo están descritos sobre la base de: conductas y comportamientos humanos observables, visibles, que nos permiten comprender cuales son los rasgos, características, y comportamientos, que se manifiestan y se pueden observar en cada etapa desarrollo del Yo y de la Personalidad humana”.

Conocer el detalle del modelo permitirá, a los lectores, comprobar lo que afirmé en ese post cuando señalé: “la mayor parte de las conductas y comportamientos mencionados, se corresponden con conductas, actuaciones y comportamientos propios de personas que poseen baja madurez psicológica”. O lo que es lo mismo, que actúan de manera inmadura.

Veamos las etapas que conforman el “Modelo de Desarrollo del Yo”, de Loevinger. Lo que expondré, incorpora para su mejor uso, las adaptaciones al mundo de las organizaciones realizadas por H. Lasker y V. Pinedo.

ETAPAS DEL DESARROLLO DEL YO: LOEVINGER
I.-        Personalidad Impulsiva
II.-       Autodefensiva- Oportunista
III.-      Conformista
IV.-      Darse cuenta
V.-        Consciente
VI.-      Individualista
VII.-    Autónoma
VIII.    Integrada

Es fundamental comprender que cada una de las etapas enumeradas, representa un momento en el tiempo y en el espacio, durante el desarrollo de cualquier persona, y refleja el lapso en el cual un individuo se ha “detenido” en su proceso de desarrollo. Es esencial entender igualmente que, “cada etapa refleja el modo en que una persona percibe el mundo, y con base en ello, cómo afronta, brega y batalla con él mismo a fin de, en primer término, lograr su supervivencia, y en segundo cómo alcanza su desarrollo y superación”. Así lo muestra Loevinger y colaboradores.

Las diferencias de rasgos, atributos, cualidades y comportamientos que se especifican, corresponden a personas que se encuentran en las diferentes etapas, y son el reflejo de diferencias en las funciones humanas. Se habla así de: 

1) Diferencias Cognitivas: Cómo las personas razonan, piensan, conocen, aprenden y comprenden cualquier situación.

2) Diferencias de Proceso: Cómo los individuos expresan sus emociones. Cómo se relacionan unos con otros. Cómo se produce el desarrollo del carácter y de las interrelaciones.

3)  Diferencias de Sistemas: Cómo funcionan las personas, cómo hacen frente a su realidad, cómo se comportan. También, cómo mantienen un concepto integrado de su propio ser y de sus preocupaciones fundamentales. Sus modos de acción y otros.

Cada etapa se caracteriza por distintas preocupaciones emocionales, diferentes estilos cognitivos y diversas maneras de relacionarse con otros. Se afrontan los problemas y situaciones que produce el contacto con el mundo, en un intento por entenderlo, y por bregar con el mismo de forma efectiva, lo que origina diferentes reacciones y comportamientos según la etapa.

Muestran así mismo, actitudes diferentes con relación al trabajo, las relaciones, las diversas expectativas personales, los niveles de compromiso y muchos otros, lo que condiciona las respuestas a su entorno en general. 

Para nosotros, ha sido principalmente, el aspecto de impacto en la empresa u organización, el que nos llevó a estudiar y aplicar este modelo. El mismo, nos ha brindado siempre un panorama y una perspectiva más clara que ningún otro a la hora de comprender al individuo y su comportamiento en general, y en especial, en el ámbito del trabajo. 

Descripción de las Etapas

Compartiré las descripciones de características, conductas y comportamientos que caracterizan a las primeras etapas, que son las que determinan baja madurez. Son las que tienen que ver con el contenido general del anterior post, y las aportaré como soporte para que cada lector, las analice con la objetividad máxima que pueda. Sugiero que validen como coinciden los comportamientos de los políticos, con las descripciones aportadas por Loevinger para tipificar conductas y comportamientos de baja madurez. 

Para facilitar la comprensión y establecer la relación y paralelismo, ampliaré, con explicaciones que adiciono, las descripciones que caracterizan el modelo, complementándolas. Lo que comentaré, solo puedo calificarlo como aterrador e inconveniente para el avance y progreso del país, en lo relativo a democracia, y a efecto de alcanzar un verdadero avance para la sociedad. 
                  
I.-  Primera etapa: PERSONALIDAD IMPULSIVA

El tipo de personalidad que describe es muy “básica, primitiva, limitada”, pero esencial, clave, como etapa dentro de lo que es el proceso de desarrollo y madurez del ser humano. Rasgos, características y comportamientos usuales de la primera etapa. (En negrita descripción de Loevinger) 

·                Una acción es mala sólo si es sancionada. Es casi imposible imaginar más inmadurez que este tipo de comportamiento. Si no se los detecta, si no se los agarra “in fraganti”, no pasa nada. “Patente de corso” para todo tipo de marramucias, trácalas, trampas.

·                    Perciben el castigo como una venganza de otros. Claro, lógicamente. La “Moción de censura”, fue una venganza. El PP, no había mal gestionado, ni cometido ningún delito de corrupción como para merecerse esa acción. “Fue exclusivamente una venganza del PSOE y del resto de la oposición”.
·                    No hay reconocimiento ni aceptación de normas. Por tanto, consideran que tienen “patente de corso” para hacer lo que quieran, como quieran, para engañarnos, mentirnos continuamente, hacer promesas que saben que no cumplirán y otras. Nada les limita.
·                    Las relaciones interpersonales son de explotación y/o dependencia. Los ciudadanos existimos para votarles, creer lo que nos prometen, no para exigirles. Manejan a sus electores como propios, exclusivos. Estamos para que se beneficien en todo lo que les es posible, de sus acólitos y otros que los apoyan.
·                    Ven a los demás sobre la base de lo que puedan darle; como “fuentes de suministro que hay que aprovechar”. Buscan como obtener el mayor provecho de sus seguidores, a los que mienten y engañan continuamente. En el fondo sienten y piensan que estamos aquí para su beneficio y lo saben aprovechar muy hábilmente.
·                    Tienden a clasificar a los demás como buenos o malos. O estás conmigo o estás en mi contra. No hay para ellos, medias tintas. Los pertenecientes a otros partidos son siempre “el enemigo” a abatir. Con frecuencia este rasgo es llevado a límites peligrosos.
·                    Muestran preocupación por impulsos del cuerpo: sexo y agresión. Suelen ser personas bastante hostiles, impulsivas, agresivas y duras con los opositores y con todo el que no piensa o actúa como ellos quieren.
·                    Están orientados exclusivamente al presente, no hacia el futuro. Son personas tan inmaduras que son incapaces de tener una clara visión de futuro, y menos de largo plazo. Son cortoplacistas en casi todo. “lo quiero ya”, me pertenece. Son inmediatistas.
·                    Son comunes en ellos las ideas supersticiosas. Las ideas supersticiosas son un rasgo muy fuerte de la “inseguridad” producida por la baja madurez. Bueno… hemos llegado a condecorar “esculturas que representan vírgenes” y a encomendarles el éxito gubernamental del país.
·                    Son comunes arranques temperamentales, rabietas. Se trata de personas apasionadas, ardorosas, fanáticas, sectarias. Cuando pierden unas elecciones siempre les dan de alguna forma la vuelta a los resultados. Siempre ganan, es algo increíble como tergiversan la realidad para no sentirse perdedores.
Existen cientos de hechos más, que son claro ejemplo de estos comportamientos caracterizados como inmaduros, pero lamentablemente cotidianos en nuestra clase política. Lógicamente, como en todo, existen notables y contadas excepciones.

Es clave aclarar que estos comportamientos caracterizan a infantes quizás entre 0 y 5-6 años. Son parte normal del proceso de desarrollo de la personalidad y del aprendizaje humano. Cuando están presentes en adultos, se debe usualmente a que, por diferentes conflictos, traumas vividos y sufridos, esas personas no han logrado superar de modo adecuado, fluido, los “retos”, “crisis” (Sullivan), que es necesario superar en esta fase, con el fin de estar en capacidad de continuar su desarrollo estándar y fluido, hacia la siguiente etapa.

Cuando no ocurre así, podemos afirmar que “se han quedado estancados en esa etapa”, de la que no saldrán, y no superarán, a menos que se sometan a procesos de alguna forma de terapia que los ayude a superar las “crisis y traumas”, que se suelen ir superando, más o menos bien, en cada etapa a lo largo del crecimiento y de todo el desarrollo humano.

Es esencial aclarar que no existen “individuos puros”, esto es, típico, distintivo de una etapa. Lo que encontrará el lector es, que las personas o uno mismo, tendrá mayor cantidad de rasgos característicos de una u otra etapa conforme las haya ido superando. Es el número de rasgos y comportamientos presentes, lo que permite identificar en cual Etapa, o entre cuales Etapas, se encuentra cada persona en su proceso de evolución hasta la madurez psicológica. Lo usual es encontrar factores de dos etapas, teniéndose en cuenta que cuanto más madura sea una persona, menos rasgos de las primeras estarán presentes. Se han superado claramente.

Lo usual es, que comportamientos de etapas anteriores vayan desapareciendo siendo sustituidos por los de etapas superiores. El problema es cuando alguien, por circunstancias de su entorno de desarrollo, se ha quedado estancado en la primera o segunda etapas, e incluso, que ello pueda ser de por vida, a menos que algo lo haga evolucionar y continuar madurando. 

Es fundamental comprender esto para entender por qué hay personas adultas que se encuentran en la Etapa Impulsiva casi al cien por ciento. Son lógicamente, una minoría, pero existen más de los convenientes, tanto para la sociedad, como para otros tipos de organizaciones y para las empresas. 

En el próximo post, en breves días, describiré las caracteristicas de la personalidad correspondiente a la Etapa II- Autodefensiva-Oportunista, considerada también por sus características como personalidad inmadura.









1 comentario:

Rafael dijo...

Muy buena esta entrega en un momento en que dados los resultados de las elecciones europeas, deberíamos estar todos en una fase de reflexión y analisis.

Gracias por la oportunidad de la misma.

Rafael