lunes, 10 de mayo de 2010

CRACTERISTICAS DE ORGANIZACIONES EFICACES, COMPETITIVAS Y RENTABLES, DE CARA AL FUTURO

Como cierre al tema de Ideología y Cultura de las Organizaciones, motivo de las últimas seis entregas, pretendo hoy señalar qué tipo de ideología y cultura debe predominar, en empresas y otros tipos de organizaciones, para ser eficaces y competitivas durante, al menos, los próximos veinte años. Para el planteamiento que sigue tomo en cuenta lo señalado por varios especialistas y grandes líderes de empresas de éxito y vanguardia en el ámbito mundial.

CARACTERISTICAS DE LA CULTURA DE ORGANIZACIONES SANAS, EFICACES, COMPETITIVAS Y RENTABLES, CAPACES DE TENER ÉXITO EN EL SIGLO XXI

1. Tener una visión estratégica de futuro clara y compartida: Personalmente consideramos este aspecto clave para el posible éxito y eficacia a futuro de cualquier organización. Que todos, en la misma, sepan hacia dónde quiere ir la empresa, a largo plazo y, cómo se propone realizarlo.

2. Gestionarse en base al logro de resultados y cumplimiento eficaz de objetivos: Nos parece la forma de gestión más eficaz por permitir, a los líderes, una buena delegación de autoridad y responsabilidades para alcanzar una excelente ejecución de las tareas y, para realmente aprovechar, lo mejor posible, las competencias del personal que trabaja y da lo máximo a su empresa.

3. Orientada hacia el cliente y todo aquello que añada valor y satisfacción a éste: Es obvio que las empresas existen porque hay clientes. Lo que es fundamental, en este punto, es saber, realmente, qué quieren y esperan los clientes y, dárselo antes de que lo hagan los competidores.

4. Liderada por personas integras, honestas, inspiradoras y con elevadas capacidades de índole personal: Una característica vital para ser una empresa eficaz y competitiva es, que cuente con líderes excepcionales. Disponer de buenos líderes ya no es suficiente, tal como lo explicamos en las entregas de la 7ª a la 15ª, donde profundizamos al respecto.

5. Contar en todos los ámbitos con personas capaces y de talento: Para lograr su máximo aprovechamiento es necesario un importante grado de libertad de acción. En el mundo actual y, por primera vez en la historia de las organizaciones, existen empresas cuyos líderes señalan que lo más importante hoy, inclusive antes que los clientes, es el personal que labora en las mismas. Contar con un personal altamente competente que tenga verdadera oportunidad de aplicar sus competencias y desarrollar al máximo su talento es la clave para ser una empresa eficaz de cara al futuro.

6. Flexibles, orientadas al cambio, la innovación, aprendizaje continuo y gestión del conocimiento: Hoy día, todos los autores y grandes líderes plantean que, es en el cambio y la innovación donde está la posibilidad de disponer continuamente de ventajas competitivas diferenciadoras que permitan satisfacer los cambios en gustos e intereses de los clientes. Quienes están en capacidad de hacerlo son personas motivadas y comprometidas, donde la cultura de cada organización juega un papel determinante.

7. Con comunicaciones abiertas en todas las direcciones, ámbitos y niveles: Desde hace ya algunos años muchas empresas y líderes, han tomado conciencia de la importancia de la información y el conocimiento y, de que para gestionar ambos de manera adecuada se requiere de comunicaciones que fluyan en todas las direcciones.

8. Estimular la verdadera participación, colaboración y el trabajo en equipo: Hace bastantes años, no menos de 35, que el trabajo en equipo, en contraposición al tradicional y burocrático, basado en el individuo, ha venido desarrollándose con mucho éxito, permitiendo obtener unos niveles de productividad y mejoras nunca antes alcanzadas.

9. Poseer una estructura organizativa interna flexible, adecuada para llevar a cabo con eficiencia sus macro procesos y las diferentes funciones: Toda empresa para ser rentable y competitiva requiere de ser excelente al menos en los macro-procesos estratégicos. Para ello debe tener una estructura flexible, abierta a incorporar los cambios necesarios para responder a las demandas de su entorno.

10. Aplicar un sistema congruente y consistente de reconocimiento y refuerzo: No es posible construir una cultura organizativa sana eficaz y realmente productiva si la empresa no dispone de un sistema adecuado, idealmente objetivo, de reconocimiento y refuerzo de “comportamientos deseables”. Esa falacia de que “las personas deben trabajar bien porque para eso se les paga”, es a mi modo de ver, una aberración. Las personas necesitan satisfacer sus necesidades de estima, valor propio y realización, y ello va íntimamente ligado al reconocimiento y premio. Hay que premiar siempre lo excelente. Esto requiere que las diversas aproximaciones al objetivo sean objeto de alguna forma de reconocimiento o refuerzo positivo. La injusticia y falta de equidad en ello es uno de los componentes más dañinos de la cultura empresarial.

11. Gestionar diferencias y conflictos de manera creativa y abiertamente: Las organizaciones de vanguardia, que toman en cuenta las personas, saben que las diferencias y conflictos son algo inherente de cada individuo y que por tanto siempre van a existir discrepancias. Es la buena gestión de éstas lo que conduce a ideas más creativas y a la posible innovación basada en las mismas. Ese tipo de conflicto hay que estimularlo y aprender a liderarlo. De ahí se desprende mucho del conocimiento aplicado.

12. Posee las tecnologías requeridas para lograr sus objetivos de productos / servicios: Es obvio que hoy día, y más de cara al futuro, la competitividad de las empresas dependerá de que las mismas y, las personas, dispongan de las tecnologías “al estado del arte”, a fin de poder aprovecharlas al máximo, para bien de todos.

13. Estimula el surgimiento de una cultura y liderazgo potenciador de las personas: De alguna forma todo lo anterior se basa en que el estilo de liderazgo, no de dirección, se fundamente en aspectos de lo que se conoce hoy como empowerment, que se refiere a la potenciación y habilitación, de personas y equipos, para realizar las tareas y tomar las decisiones necesarias sin tener que depender todo el tiempo de los niveles superiores.

EN RESUMEN

La cultura e ideología de la empresa es, como pretendo haber demostrado con las siete entregas últimas, fundamental para contar con empresas saludables, eficaces, competitivas y rentables. Dos elementos son la clave de todo ello: los líderes, en especial los del más alto nivel, y las personas, que conjuntamente con los primeros son quienes dan vida a la empresa.